AVIFAUNA Y SU ENTORNO 

            Magacela es un lugar especial; su localización geográfica y su configuración orográfica determinan una serie de hábitat muy bien diferenciados. Unos espacios ecológicos con un paisaje característico, con una vegetación y una fauna rica y variada, y que representan en unos pocos kilómetros a la redonda una gran parte de la fauna extremeña. Se encuentra en una sierra de pequeñas dimensiones, rodeada de cultivos de secano.

Imagen panorámica de Magacela, desde la carretera de La Coronada

 No muy lejos el arroyo Molar, a veces casi río, y algunos encinares albergan una avifauna de lo más variopinta con especies tan importantes como el avutarda o el búho real; asimismo existen en sus cercanías lugares de grandes concentración de aves como el recién desaparecido dormidero de garcillas bueyeras, situado en la ribera del molar, donde miles de estas aves se concentraban para pasar la noche, o los encinares de la finca “Halías”, que cada atardecer recoge a cientos de cigüeñas blancas venidas del cercano basurero.

            Magacela es un mosaico de paisajes y de vida un lugar que no deben perderse los amantes de la naturaleza y de la fauna.

 

LOS PARAJES NATURALES Y SU FAUNA

                         EL MEDIO URBANO

            El casco urbano de Magacela y sus construcciones cercanas congregan a un gran número de aves, que en su mayoría resultan familiares a todo el mundo: gorriones, golondrinas, vencejos, estorninos, cernícalos y las noctámbulas lechuzas van de calle en calle y de tejado en tejado, llenando de vida y color a sus habitantes.

            Los huecos de las paredes del castillo dan cobijo a lechuzas, mochuelos y grajillas, y las tejas de la cercana ermita soportan el pesado nido de las cigüeñas blancas. Algunas urracas y abubillas se aventuran de cuando en cuando por los alrededores de la población, y las lagartijas y salamanquesas corretean por las paredes, todo en esa extraña y antiquísima complicidad que existe entre los hombres y los animales que viven en sus pueblos.

 

                        LOS CULTIVOS DE SECANO

  Magacela tiene en sus inmediaciones grandes extensiones dedicadas al cultivo extensivo de cereales. En estos lugares donde se mezclan barbechos y sembrados viven algunas de las aves más espectaculares y desconocidas por la mayoría de la gente: sisones, alcaravanes, aguiluchos cenizos, calandrias, terreras y un sinfín de pequeñas aves llenan estos aparentes campos desiertos. Pero entre todas estas aves cabe destacar a la avutarda; la majestuosa avutarda que es el mayor ave del mundo capaz de volar, con machos que pesan más de quince kilos y con más de dos metros de envergadura. Todo un espectáculo para cualquier aficionado a la ornitología y un lujo, además, al estar protegida y su número ser cada vez más escaso.

Vista sur, desde el castillo

            Este tipo de hábitat acoge a otras especies de gran valor cinegético como la perdiz o la liebre, y en menor número también la codorniz.

 

                        LA RIBERA DEL MOLAR

            El Molar es un arroyo cuyo caudal adquiere en ocasiones las proporciones de un pequeño río, este hecho ha creado en sus riberas un lugar ideal para que vivan muchas especies acuáticas: ánades reales, fochas, andarrios y otras aves ribereñas como el ruiseñor bastardo, el carricero común o la oropéndola, conviven con distintos tipos de galápagos, culebras y peces de río.

            En verano el Molar se convierte en un lugar valiosísimo, donde muchos animales vienen a refrescarse y buscar cobijo huyendo del duro sol del estío. En las zonas más bravías e impenetrables construyen los zorros sus madrigueras y salen a corretear los conejos cuando el sol de la tarde se va escondiendo.

 

                        LA SIERRA

            Aunque Magacela no tiene dimensiones de montaña, ni altura ni clima, sí es cierto que en algunos lugares el paisaje, la vegetación y algunos de los animales que allí viven recuerdan el tipo de ecosistema de media montaña.

            Aquí es fácil ver zorzales y mirlos, destacando la presencia de aves más de montaña como el búho real, la soberbia reina de las rapaces nocturnas que anida en esta zona, y el águila calzada que construye sus nidos en algunos de los pinos dispersos que existen por la zona.

 

                        EL BERROCAL Y EL ENCINAR

            Muy cerca de Magacela existe un lugar cercano a la vía del tren conocido como “El Berrocal”, unas afloraciones graníticas con grandes rocas dispersas y algunas encinas que dan cobijo a muchas de las especies emblemáticas de la dehesa: rabilargos, alcaudones, abubillas, tórtolas, lagartos ocelados y culebras de escalera se reparten este bello paraje.

Nidos de cigüeñas en "Las Colonias"

  A escasos kilómetros, enormes encinares de las dehesas circundantes contienen a una de las faunas más ricas de la zona, algunos sitios como la colonia de cigüeñas blancas que hay en la carretera que va a Quintana de la Serena así lo atestiguan. 

Adentrándose en estos lugares es fácil ver gran cantidad de aves rapaces: milanos negros, ratoneros y águilas culebreras, toda una maravilla para quienes amen la vida salvaje. 

  Magacela, como puede verse, tiene una avifauna increíble. Unos buenos prismáticos, una buena guía de aves y paciencia, llenarán de satisfacción a cualquier amante de la naturaleza, porque Magacela, por fortuna, está rodeada y llena de vida; disfrútenla.”

 

Jesús Hidalgo Alonso