Su nombre procede, según la versión más extendida, de los llamados "habas" o "dientes de caballo" que abundan por esa zona, aunque otros creen que es porque en sus tierras se cría la célebre leguminosa "haba”.

Ejemplo de escudos en fachadas de La Haba

En diversas fachadas de viviendas de la villa se encuentran escudos de granito y mármol, que son emblemas de títulos que ostentaron los ilustres vecinos en el siglo XVII y XVIII. Éstos poseen claras alusiones a la Orden de Alcántara y pertenecieron a los Condes de Montalbán y a los Campos de Orellana, entre otros. 

Entre los edificios más relevantes se encuentran:

El Convento, fundado y edificado por los Condes Campos de Orellana como Asilo-Hogar para los ancianos.

La Iglesia de San Juan Bautista, con forma casi de cruz latina, incluyendo la Capilla del Sagrario y la Sacristía. Está construida en piedra desigual y cantería tallada. 

El pavimento también es de granito, pero actualmente está cubierto de terrazos artificiales.

Iglesia de San Juan Bautista

La Ermita, que está situada a 7 Kms. de La Haba. En el año 1.400 ya existía, y tiene un arco total y crucero de cantería y de bóveda todo el cuadro de la Capilla. Tiene una torre de 25 escalones.

Presidiendo el altar, en el ventanal del camarín, está situada la Virgen, Nuestra Señora de la Antigua. Tras la puerta lateral existe una reliquia romana, es una píla del agua de purificarse, hecha vaciando un pedestal romano de graníto. La imagen actual de la Virgen reproduce la anterior y data de 1.941. Lo más destacable es que tanto la Virgen como el niño forman un solo bloque, de tal manera que el niño viste la misma túnica que la madre. Se encuentra casi todo el año en la Ermita, salvo del 13 de agosto al 13 de septiembre que es trasladada por los vecinos a la Iglesia de San Juan Bautista.

Cercano a la Ermita se encuentra un puente romano.

Vista panorámica de la Ermita de la Antigua

Puente romano

La fiesta más destacada es la Romería, que se celebra el lunes de Pascua y donde todos los "Jabeños" celebran un día de campo en los alrededores de la Ermita, en medio de un bonito y extenso paraje de encinas y retamas.